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Contabilidad mental - finanzas conductuales

Contabilidad mental - finanzas conductuales

La contabilidad mental se refiere a las personas que tienden a separar su dinero en cuentas separadas basadas en una variedad de criterios subjetivos, tales como la fuente del dinero y su uso.

De acuerdo con la teoría, los individuos asignan diferentes funciones a cada grupo de activos, y esto a menudo tiene un efecto irracional y perjudicial en sus decisiones de consumo. Muchas personas utilizan la contabilidad mental, pero no se dan cuenta de que esta línea de pensamiento es realmente ilógica.

Por ejemplo, a veces las personas reservan ahorros para sus vacaciones o para una nueva casa cuando tienen préstamos que pagar. En este ejemplo, los ahorros y el dinero para pagar deudas se tratan de manera diferente, mientras que los ahorros deben usarse lógicamente para pagar préstamos, ya que los pagos de intereses reducen el valor neto de la persona. En otras palabras, es ilógico (y perjudicial) tener ahorros que ganan poco o ningún interés y, al mismo tiempo, obtener préstamos caros.

En lugar de ahorrar para unas vacaciones, tiene más sentido usar estos fondos (y todos los demás fondos disponibles) para pagar una deuda costosa.

Suena bastante simple, pero ¿por qué la gente no se comporta de esa manera? La respuesta está en el valor personal que la gente le da a ciertos bienes. Por ejemplo, pueden pensar que el dinero ahorrado para un nuevo hogar o para financiar la educación de sus hijos es demasiado importante para renunciar a él. Por lo tanto, esta cuenta "importante" no puede verse afectada, aunque pueda ofrecer un beneficio financiero adicional.

Dilema de las diferentes cuentas

Para ilustrar la importancia de las diferentes cuentas en términos de contabilidad mental, aquí hay un ejemplo de la vida real: Vas a comprar un sándwich de 5€ para el almuerzo y mientras estás en la fila, uno de los siguientes sucede: 1) Ves que tiene un agujero en el bolsillo y has perdido 5€; o 2) Compras el sándwich, pero después de comer un solo bocado, te caes y tu delicioso sándwich termina en el suelo. En ambos casos (asumiendo que todavía tienes suficiente dinero), ¿comprarías otro sándwich?

Lógicamente hablando, su respuesta en ambos escenarios debe ser la misma; el dilema es si debe gastar 5 € más por un sándwich. Sin embargo, debido a la polarización de la contabilidad mental, este no es el caso.

La mayoría de las personas en el primer escenario no considerarán el dinero perdido como parte de su presupuesto de almuerzo, ya que el dinero aún no había sido gastado o asignado a esa cuenta. Como resultado, es más probable que compren otro sándwich, mientras que en el segundo escenario, el dinero ya se ha gastado.

Diferentes fuentes, diferentes propósitos

Otro aspecto de la contabilidad mental es que la gente también trata el dinero de manera diferente dependiendo de la fuente de ingresos. Por ejemplo, tienden a gastar más dinero "encontrado" con bonos o regalos de trabajo que el dinero que normalmente se espera (como el salario que cae cada mes). Este es otro ejemplo de cómo la contabilidad mental puede llevar a un uso ilógico del dinero.

Lógicamente, el dinero debe ser intercambiable, independientemente de su origen. Tratar el dinero de manera diferente porque proviene de una fuente diferente viola este principio lógico. La fuente de dinero no debe ser un factor que determine su uso, independientemente de la fuente, el gasto representa una disminución en su riqueza total.

Contabilidad mental en la inversión

El sesgo de la contabilidad mental también forma parte de la inversión. Por ejemplo, algunos inversores comparten sus inversiones entre una cartera segura y una cartera especulativa para evitar los rendimientos negativos que pueden tener las inversiones especulativas. El problema con tal práctica es que a pesar de todo el trabajo y dinero que el inversionista gasta para separar la cartera, su fortuna no habría sido diferente con una cartera más grande.

Evitar la contabilidad mental

El punto esencial a tener en cuenta para la contabilidad mental es que el dinero es fungible; sea cual sea su origen o uso, siempre es el mismo. Usted puede reducir los gastos frívolos del dinero "encontrado", al darse cuenta de que "encontrar" dinero no es diferente de ganar dinero trabajando.

Dado que el dinero es fungible, ahorrar en una cuenta de bajo interés o sin intereses es inútil si tiene préstamos que pagar. En la mayoría de los casos, el interés de su deuda erosionará el interés que puede ganar en la mayoría de las cuentas de ahorros. Es importante tener ahorros, pero a veces tiene más sentido renunciar a ellos para pagar sus deudas.

Resumen - Teoría de las finanzas conductuales